¡OBJETIVO CONSEGUIDO! Balance de la temporada Cadete Regional 17/18

sábado 28 de abril de 2018


El Cadete Regional volverá a estar entre los mejores otro año más, después de que el equipo venciese en sus últimos dos partidos en un fin de semana intenso, tanto el viernes, a domicilio, en el difícil campo de Valdepeñas (2º clasificado), como el sábado en casa ante el Basket Cervantes, y siendo cada cual más agónico.

Ambos partidos fueron vibrantes y no apto para cardiacos (aunque con este equipo el corazón se acostumbra). El CEI partía con la idea clara de olvidarse de la clasificación e ir partido a partido. El encuentro frente a Valdepeñas empezó de la peor forma. Todas las buenas intenciones parecían que se acabarían rápido con un parcial de inicio de 9-0 en contra. A los nuestros sólo les valía ganar ambos partidos y este inicio parecía frenar en seco cualquier opción de conseguirlo. Sin embargo, por enésima vez, el equipo sacó la fuerza y garra que le caracteriza y del mismo modo revirtió la situación rápidamente con un 0-10 en 3 minutos.

El partido llegaría igualado a los últimos minutos, donde los nuestros consiguieron una ligera ventaja en los instantes finales que supieron aguantar, hasta poner el resultado final de 46-52. De esta forma sacaríamos adelante la primera de las dos “finales” que teníamos por delante.

Si el primer partido ya fue agónico, por la dificultad, el inicio y el ajustado final, el segundo no iba a ser menos. Un partido con muchos altibajos que se decidió en el último minuto por solo 1 punto.

Los nuestros comenzaron como un tiro, poniendo rápidamente tierra de por medio al terminar el primer cuarto, con 19-8 en el marcador. Cervantes no dejó de pelear en ningún momento y consiguió ponerse por delante a mediados del segundo cuarto, que terminó con un igualado 27-23. El CEI empezaba a acusar el cansancio del partido y viaje del día anterior y se notaba que el ritmo y frescura del principio del partido no era el mismo. El CEI manejaba una diferencia de +7 a finales del tercer cuarto que daba cierta tranquilidad de cara al final del partido. Sin embargo, de nuevo tocaría pelear hasta el final, ya que Cervantes metió un arreón demoledor, con buenas canastas y triples incluidos, que daba la vuelta al marcador en un momento y, a sólo 5 minutos del final, les ponía con ventaja 42-47.

Los nuestros no eran capaces de anotar en el tramo decisivo del partido (…y de la temporada) mientras que los visitantes se iban creciendo. Era el momento de darlo todo, física y mentalmente, y así fue. A base de buenas defensas conseguimos cambiar la dinámica del partido y acercarnos 48-49 a un minuto del final. Los nervios y cansancio hacían que cada canasta significase un logro y que fuera la diferencia entre ganar o perder. Tras un tiempo muerto, conseguimos poner el balón en la zona deseada y Alfonso recibió falta. De esta forma disponíamos de 2 tiros libres que eran vitales… Y TRANSFORMÓ LOS DOS. Ahora el marcador era favorable 50-49 y quedaban 47 segundos por jugar.

El tiempo restante sería un infierno para ambos equipos. Los visitantes jugaban sin la presión de mantener la categoría, pues ya estaban descendidos, pero con la voluntad de querer acabar la temporada con las mejores sensaciones. Y, por otra parte, el CEI se jugaba el trabajo de toda una temporada, que se decidiría en estos escasos segundos. Cualquier detalle podía marcar la diferencia y en este caso, la “suerte” cayó de nuestro lado. La grada puso su granito de arena durante todo el partido y más si cabe en estos instantes finales, donde cada ataque visitante iba ligado a un estruendo general en el pabellón.

Finalmente el marcador no se movió y terminó el partido con 50-49 a favor. Siguiendo la tónica de la temporada, el último partido no pudo ser más igualado y es que, hasta en 10 ocasiones, los partidos se han decidido por 5 puntos o menos.

Muy orgulloso de este equipo que ha sabido sacar adelante una temporada haciendo frente a numerosas dificultades (lesiones importantes, duros reveses en partidos perdidos por la mínima y/o en la última jugada, el arreglo del pabellón que implicaba menos horas de entrenamientos y jugar en otras instalaciones…). Todo ello ha servido para unirnos más si cabe y conseguir sacar adelante todos juntos esta temporada.

Por último, sólo me falta agradecer a todo el equipo, Tomás B, Héctor, Alonso M, Sergio, Alfonso, Marcos, Tomás J, Fernando, Asier, Octavio, Mario, Alonso S y Álvaro, que sin ellos nada de esto podría haberse conseguido, a los padres, por apoyar en todo momento y ser parte fundamental en esta temporada y a Rodrigo, por conseguir hacerme el trabajo más sencillo y estar cada entrenamiento, cada partido, siendo también pieza importante en los logros de esta temporada.

Gracias a todos por ayudarme a crecer como entrenador y sobre todo, como persona. Gracias de corazón por hacer de este año, un año inolvidable e irrepetible que será imposible de olvidar.

“Los cobardes nunca empiezan, los débiles nunca terminan… ¡LOS GANADORES NUNCA SE RINDEN!”

Jesús.